viernes, 16 de enero de 2009

Ya podemos comenzar a jugar

Nos atrevimos a decir “el amor viene a pasos agigantados”, cuando destellaba en los momentos de respiración cortada.
Pero hoy llego a ser más que nosotros. Se convirtió en una medalla demasiado pesada como para que la pudiéramos portar. Es un sentimiento hecho para el orgullo cuellos gruesos. Podríamos decir que tal merito nos rompería el nuestro pero seria mentir. Te juro que estaría dispuesto a vivir con la cara estampada en el suelo, pondría llantas en mi cadera y me empujaría con las manos.

No supiste como reaccionar cuando te dije esto. Para ser sincero no reaccionaste en lo absoluto. Como podrías reaccionar si perdimos el piel a piel. Por mas que intentamos la temperatura nos juega mal, nos hacemos pastosos y las caricias apelmazadas.

Porque no jugamos a que tu estas cubierta de caramelo y yo, yo soy una banca en alguna plaza. Alguien te encuentra mientras estas recargada sobre mi, un ser delicado que te quite los pedazos de pintura quebrada que se quedaron pegados a tu cuerpo. Un aciano, un niño, un indigente o un montón de insectos.
Se que preferirás al indigente, satisfacer a un hambriento que te puede disfrutar como ninguno de los otros sujetos, pero serias mucho para ese paladar y poco para tanta hambre, en otras palabras un desperdicio. Los que no te conocen pensarían que al niño, pero ellos son torpes, si no torpes desinteresados o peor aun mal informados. Un niño te mordería se embarraría en un juego que acabaría contigo rápidamente. En lo personal prefiero al anciano sin dientes, puede que solo te chupe dos o tres veces pero será gentil, disfrutaría tu perfume y tu sabor. Le traerás recuerdos y de manera descuidada te dejara en el bolsillo frontal de su saco para que fundas con el calor de su pecho. Con suerte será el saco que usara el día de su funeral. Estamos de acuerdo es que los insectos no debió ser opción, ni siquiera es lo tullo me enferma pensarlo.

Por mi ni te preocupes, pocos se sientan en una banca acaramelada, tu dulce caramelo en una banca es suciedad. Claro que con el tiempo se ira limpiando por cuantas nalgas pasen por donde tu estuviste. Pensaran que se mancharon de mí, pero en realidad me estarán limpiándome de ti.

Si quieres dejamos de jugar. Pero ya que no hay palabras solo queda el piel a piel amor.