lunes, 16 de noviembre de 2009

BORRADOR de una carta perfumada, antes de una corta despedida


Te conocí acompañado del ruido de los dedos, soñé besar a una tapatía, será que en los sueños no recitaste materializarte para reconocer que eras para mí.

Salidas, asociación letra cuerpo, Bebidas útiles para perder el miedo y acercarme más a ti.

Dormir y soñarte de nuevo para despertar con platicas extrañas metidas en bolsas de papel estraza o plástico según tu elección en el momento que lees esta carta.

Ver de la mano calles que continúan asta el cielo y bajan en momentos asta puntos bajos de los dedos de los pies donde no existe la tierra ni la arena ni nada que no sea mancha negra y polvo alergenico , existen sonrisas detrás de faros de tuxteno rodeadas por vapor y aceite.
La gente cambia de tono de volumen apenas entra la noche
Los pies se alentan y se entorpecen
Silbidos metálicos colores brillantes mensajes personales escritos a distancia
Santurrones cubiertos de miedo buscar tu figura escondida entre postes hidrates y puestos clandestinos.

Pensar en ti es plantar mis pies de cabeza al cielo. Los sentidos fallas las pupilas se dilatan todo se desenfoca menos tu amor se que en algún momento me ríe conozco mi modo de vida y no predica largo tiempo pero el tiempo que paso contigo es lento lo disfruto asta por inercia, el dolor se dopa se llena de un mar rojo que recorre mi cuerpo y me hace temblar.
como la pareja polémica que somos tendremos un final polémico en el que dos enamorados se alejan por primera vez con una sonrisa y quizás una lagrima se asoma pero solo para ver que tal esta el clima.
lo nuestro fue una bomba de tiempo inversa, exploto de la nada y el cronometro quiso marcar cuanto tiempo duraría la explosión, pero no contara un reloj el tiempo que duren las brazas que ahora tengo en el alma.
Me eh convertido en un hombre chamuscado que no deja de reventar de cabeza nos amamos conociéndonos por dentro y luego por fuera lentamente asociando esa belleza en una envoltura superior de piel suave y color ron con crema
No conozco el futuro no quiero conocerlo y reconozco que la vida muchas veces parece echa para sufrir, porque, porque nunca lo sabremos pero la esperanza de este mundo se renueva como el agua de un arrollo subterráneo seque es duro pero no te quiero ver sufrir y las represarías caerán suavemente en nuestros cuerpos y poco a poco iremos resistiendo y dirás mira, mira ya no hay problemas
Y seguirá el fútbol y los pollos dando vueltas en las pollerias y las hormigas caminando en el piso de una soltera descalza que disfruta un te en la ventana y el niño que jugando tiene miedo a subir a su azotea. Se que no será lo mismo como no lo fue en el momento en el que te conocí pero se izo hermosa mi vida desde el momento que decidí cruzar la línea de la razón en una barca echa de numerosas interrogativas.

temerle a la lluvia


Llenar la barriga como se llena una olla de sopa

Gruesa piel azulada que cubre el suelo del mar

Caer hecho bolita al centro del planeta y quedar estatico, para retirarnos:
Molecularmente,
Atómicamente,
Metafísicamente,
Ahora ya nada.

Subir al cielo hecho vapor

Temerle a la lluvia

Llenar un nuevo molde como si fuéramos sopa.

Ser poroso, lleno de túneles cubierto por piel ligera
Cubrir la piel con tela
Cubrirnos de la lluvia

Buscar el centro del planeta, a paso amarrado en diagonal
Mover el polvo
Llenarnos de polvo
Desempolvarnos la ropa


Cuidar que el polvo no se junte con la lluvia
Seguir buscando

A pie descalzo
chancla suelta
zapato firme
Llanta rapida
a bestia
con chofer neurotico

buscar:
solo
acompañado
con gabardina
desnudo
borracho
perdido
melancolico

buscar bajo la punta de los dedos
entre las hojas de las palmas
atrás de los cajones
en las orillas de las puertas
junto a las telarañas de las ventanas

destrosar todo
hacerlo polvo

sábado, 12 de septiembre de 2009


miércoles, 1 de abril de 2009

la calienta chiles



Ni los asoleados, ni los perros, ni los albañiles, desearon ser testigos de semejante atrocidad.


En el pleno sol de las 12 de la tarde, en un conocido sector adinerado de la ciudad, Lucia Beltrán Vargas “la calienta chiles” se prendió fuego frente a lo que en el futuro pudo ser la puerta por la que pasaría todos los días. Por más de un mes la gente olio sus últimos minutos y comenzó el rumor que paso a convertirse en la maldición del paso de una calle y una entrada.


un año más tarde los niños juegan por las mañanas a la “calienta huevos tatemada”, por las noches los emos fuman mariguana, y uno que otro indigente ahí duerme y cuenta mil historias de sus noches manchadas por su locura que le da falta de credibilidad.


Una carta en la que se reunieron varias firmas de señoras menopáusicas presentaba una queja al ayuntamiento, en la cual se ponía en evidencia el mal olor y las actividades inmorales que realizaban los llamados “jóvenes sin hogar y con muy mala actitud hacia la vida”.


El ayuntamiento (presionado por los vecinos y preocupado por aquel sitio de escape de una civilización deseosa de estar confundida), decidió comprar la casa y fundar el centro de reunión juvenil “lucia Vargas”.



En el centro juvenil “lucia Vargas” se conocieron Arturo y Julieta calurosa tarde durante un extenso discurso de un burócrata obeso que pretendía cambiar de puesto en una,. Entre el burbujeo del refresco barato, Arturo le pregunto a Julieta si conocía la razón de el nombre de la institución, Julieta respondió que una tal calienta chiles se había prendido viva, Arturo le pregunto si savia porque le decían así, Julieta lo beso en la boca y se marcho de su vida.


Pasaban tres años cuando el centro juvenil “lucia Vargas” se incendio, llevándose consigo al perro guardián del edificio, y las almas 4 albañiles que intentaron apagar el incendio quedaron atrapadas dentro del edificio al colapsar sobre sí mismo.


Testigos informan el avistamiento de un joven con una lata de gasolina, que murmuraba, “pinche calienta chiles”.

martes, 17 de febrero de 2009

en la ciudad ascendente

Camino a diario por una ciudad ascendente
Mis ojos recorren alturas forzándome a convertir el cielo en horizonte
Y veo que la gente grita en cajas agujeradas
Se divierte dejando de ser humanos
Recolecta con los pies y se cruza de brazos
A paso pesado en la ciudad
Mientras más pesa
Menos te pueden llevar
Hubo una época en que los anarquistas incendiaban
Volaban en pedazos con tal de ser escuchados
Ahora la gente revienta por dentro y muere en silencio
A tal punto que lo único que ahora hace ruido, es la muerte
al rechinar del ataúd
Aquí la gente grita sus carencias para callar la dulce voz del alma
Duermen con un archivero en el pecho
Sueñan con no necesitar soñar
Buscan transformar el infinito en un digito
Que sus genitales sean medios de transporte
Y saber todo lo necesario para no hacer nada
Que viva la esperanza
Que respire el alma, que los archiveros se devoren a sí mismos, los edificios hamacas para los soñadores y el día en que andes descalzo por los cables eléctricos deseare estar en tus zapatos.

lunes, 9 de febrero de 2009

un ventarron un dia

Llego el ventarrón y desalojo la telaraña de la ventana y la hizo caer a mi sepillo de dientes.

Quizás el viento que trajo la telaraña se llevo lonas, cuadernos, sombreros sobretodo sombreros y las coronas de los campesinos se revolvían en el aire provocando que por un momento nadie fuera rey de su reino.
Las piedras no se movían, tampoco los zapatos.
Los cartelones luchaban contra la pared y una nube de polvo tomo las calles,
Los que ya habían encontrado sus sombreros lo colocaron en su cara.
El viento estremecía las cuerdas de las guitarras de los farafaras.
Teñía los trajes blancos a color tierra.
Los trompetistas tapaban sus bocas metalicas
El viento se hizo más y más fuerte.
Quizá ya lo suficiente como para llevarse a la vecina y a su perro.
Cambio de lugar la tierra, la arenisca a lo fértil y fértil a la arenisca.
Las plantas se aferraron del suelo
Las hormigas que caminaban salieron volando y quien sabe como sentirá una hormiga cuando vuela Quizá callo en los ojos de algún campesino sin sombrero.
El viento se llevaba el agua salada del mar
la sal pasaba por las bocas
el viento se robo la humedad de los labios
Se llevo también el espacio en la garganta
provocando tos a los que gritaban
Cambio la hoja de la Biblia que leía el protestante en su caja
Y también apago la llama de la vela de muchas cenas románticas.
Metió polvo en los lugares hechos para ser familiares
Paso por las faldas de las mujeres deseadas y también por las nunca miradas.
Se enredo en el pelo de tanta gente, se agarraron los piojos Y otras plagas no corrieron con la misma suerte
Cantaron las serpientes y no supieron volar las palomas
Se estremeció el pelo de un caballo estático
Se divorciaron las abejas y se abrasaron las parejas,
Havia mucho polvo y todo polvo valioso regreso a ser polvo.
La gente confundida reaccionaba al viento
Que sacudía la telaraña en el sepillo de dientes

no es para tanto

Aller me derretí, que vergüenza
me derretí en una coladera, quien diría
te veías mas hermosa estando tu fuera

cierra tu mano
pero no dejes que se convierta en puño
abre los ojos
pero no dejes que la mirada te engañe
cocina para el resto de tu vida parado en un cabledes
núdate frente al obispo del pueblo
acuéstate en las ramas delgadas
no gires alrededor de tu dedo índice
acaricia el agua fría
búscame por favor tengo que verte

profunda belleza

No me quejo de que las palabras sean fáciles de decir. Lo que sucede es que la soledad es perra, y más cuando te pide cambiar una postura segura y cómoda, tanta comodidad sofoca, y no sabes si declararte jodido o cambiante.

Caminaba por la calle de noche justo en medio del contraste del rojo de los faros de la calle con el azul oscuro del cielo, la luz roja parecía Haver traído un viento curiosamente calido en el frío ambiente, el sonido de las piedras, tierra en los pies, las suelas estirándose entre las hendiduras del pavimento.
Seguido por el sonido hipnótico de la calle que diariamente recorro, podría incluso recorrerla con los ojos cerrados. Antes buscaba túneles entre postes bajos y ramas torcidas, esperando una canción, un paso, una vuelta a la esquina en la que me encontrara un billete de lotería, me cayera un rayo, o la mujer de mi vida. Unos ojos nuevos, la oportunidad de dejar de ser lo que me rodea.
Pero ahora me conformo con recorrerlo muy distraído, satisfecho, sabiendo que no habrán esquinas o vueltas mágicas, sino que el cambio de vida vendrá de frente con una sonrisa chueca. Sería incomodo pensar que viene por detrás, así quien puede caminar, cuando ese pensamiento llega a pasar por mi cabeza, a cada diez pasos volteo.
A veces me veo forzado a tomar caminos nuevos por no perder la vista al frente, en esos no paro de voltear a todos lados, me detengo al ver cosas brillantes; botellas rotas, latas, tornillos, dientes blancos en la oscuridad, todo metal es dinero, toda protuberancia en el suelo es un cadáver, todo bache es un pozo sin fondo. Me detengo tanto que difícilmente se puede llamar caminar, así que busco y no me preocupo, pues después de todo soy bueno para caminar.

Las ruedas hacen tanto mal, todo pasa muy rápido, sin tacto, amenos de que estés bajo una llanta puedes disfrutar el ignorar los pasos a futuro. En cambio recorres arrogante todo el camino, disfrutando pasar rápidamente las curvas, ya el placer son las luces que destellan velozmente; ahora sueñas con encontrar un punto ciego, una velocidad máxima, comprobar la potencia de tu falta de tacto con el padre suelo.
Mira al cielo porque no te pide nada, solo ofrece el placer a la vista, los hombres sin tacto intentan atravesar las nubes, no quieren sentir la suavidad así que se las imaginan inalcanzables a la distancia de sus manos.
Desde pequeños fueron aprendiendo a estirar las manos, pensaban que tenían sabores distintos a azúcar. Más grandes, a sensaciones de descaso. Más jóvenes, a carne. Mas adultos a sueños perdidos y mas avanzada la edad. A descanso eterno. Nunca fue nada de eso pero fue tan fácil siempre imaginarlo.

La imaginación a veces nos ayuda a construir puentes donde no los hay.
El mundo no es una obra completa, es en realidad una dosis imaginativa en tiempo real, mas no existen sobredosis de imaginación, existen destellos de ella que nos ayudan a movernos en una dirección. A veces con la esperanza, de que el momento se disfrace del pasado, y se vuelvan a mezclar los olores con los recuerdos ya escondidos de los ojos, dominados por otras sensaciones producidas por lo inexistente.

Es delicioso, ir por el borde de los recuerdos que quizá jamás existieron. Recuerdos de puntos de la vida probados en vilo. Lugares de aquellos extraños recuerdos nada lógicos, que superan incluso a las mejores experiencias de vida; mezclados entre el sueño y la probabilidad de que pudo haber existido un sitio. Quizá no en México pero si en Panamá, Perú o en algún canal documental, aparecerá esa tierra en la que creíste estar alguna vez, con esas gomosas sensaciones, esos azules profundos y ventiscas saladas.

Entonces hay un duro y seco destello, regresas a la vida, los pies son más pesados, la cabeza ya no flota. Tus pulmones se tienen que estirar, dices estoy vivo,
Estoy tan vivo, gritas, los pulmones se expanden, la tierra ahora es sucia, las personas son amenazantes y los colores son más pálidos. Se acabaron los contrastes inexistentes de las fantasías inmemorables. Pero no es acaso bello eso,
Bello que sea pálido cuando fue vivo antes, que la música del habiente no respete el pasar de tus experiencias,
Que las situaciones pasen a destiempo en la calle sucia, llena de vapor humano. De olores, de asfalto y smog, llena de árboles dando enormes bocanadas, de silencios frenéticos y ruidos armónicos, de ratas en alcantarillas, monedas en el suelo y gente recogiéndolas a prisa a la mitad de la calle.
Atuendos manchados, desayunos económicos, café barato de escupitajos a sollozos, de gritos bajo toneladas de cuero y maquillaje.
Llena la ciudad de seres humanos, frustrados porque el cemento no se los come igual que la tierra, pájaros de hojalata enjaulados en una trinchera arquitectónica.
Sexo en casa de la abuela, rompiendo los manteles acabándose los guisados, estando borracho de salir y ver al frente, que todo se mueve en el mismo nivel que el tullo. Un movimiento lento, dulzor, como una oruga caminando por miel, y pasa a ser succionada por los labios de un chimpancé.
sonido desátanos, impresionables pero continuos, como los perros cagando en plantas, que cagan en cemento, cemento duro, que baja toma vuelo y haciende retador al viento, esperando a otro humano que decida tumbarla al mismo tiempo que la construyo.
Aquí entra de nuevo la imaginación de los hombres
Poco educada, algo indecente, atropellado, demasiado grande e inocente como para ser culpada. Pero desafortunadamente no es colectiva, viaja por los cielos, los suelos y los zapatos de colores la pisan. También pasa por sombreros y patas de palomas, pero no por otras mentes es muy respetuosa y brusca si algún día pudiera pasar por error, reventarían las cabezas. Lo que si pasa es la esperanza, la fe esa si no respeta, todos tienen una esperanza colectiva, la fe es pequeña y delicada por fuera pero se expande dentro de las cabezas.
En la busca, de una profunda belleza, encuentro una lengua que se habla por inercia, una sincronía in táctil, donde al tratar de abrir una puerta que debe permanecer cerrada terminas atrapado en el filo de la cerradura.

viernes, 16 de enero de 2009

Ya podemos comenzar a jugar

Nos atrevimos a decir “el amor viene a pasos agigantados”, cuando destellaba en los momentos de respiración cortada.
Pero hoy llego a ser más que nosotros. Se convirtió en una medalla demasiado pesada como para que la pudiéramos portar. Es un sentimiento hecho para el orgullo cuellos gruesos. Podríamos decir que tal merito nos rompería el nuestro pero seria mentir. Te juro que estaría dispuesto a vivir con la cara estampada en el suelo, pondría llantas en mi cadera y me empujaría con las manos.

No supiste como reaccionar cuando te dije esto. Para ser sincero no reaccionaste en lo absoluto. Como podrías reaccionar si perdimos el piel a piel. Por mas que intentamos la temperatura nos juega mal, nos hacemos pastosos y las caricias apelmazadas.

Porque no jugamos a que tu estas cubierta de caramelo y yo, yo soy una banca en alguna plaza. Alguien te encuentra mientras estas recargada sobre mi, un ser delicado que te quite los pedazos de pintura quebrada que se quedaron pegados a tu cuerpo. Un aciano, un niño, un indigente o un montón de insectos.
Se que preferirás al indigente, satisfacer a un hambriento que te puede disfrutar como ninguno de los otros sujetos, pero serias mucho para ese paladar y poco para tanta hambre, en otras palabras un desperdicio. Los que no te conocen pensarían que al niño, pero ellos son torpes, si no torpes desinteresados o peor aun mal informados. Un niño te mordería se embarraría en un juego que acabaría contigo rápidamente. En lo personal prefiero al anciano sin dientes, puede que solo te chupe dos o tres veces pero será gentil, disfrutaría tu perfume y tu sabor. Le traerás recuerdos y de manera descuidada te dejara en el bolsillo frontal de su saco para que fundas con el calor de su pecho. Con suerte será el saco que usara el día de su funeral. Estamos de acuerdo es que los insectos no debió ser opción, ni siquiera es lo tullo me enferma pensarlo.

Por mi ni te preocupes, pocos se sientan en una banca acaramelada, tu dulce caramelo en una banca es suciedad. Claro que con el tiempo se ira limpiando por cuantas nalgas pasen por donde tu estuviste. Pensaran que se mancharon de mí, pero en realidad me estarán limpiándome de ti.

Si quieres dejamos de jugar. Pero ya que no hay palabras solo queda el piel a piel amor.