lunes, 9 de febrero de 2009

un ventarron un dia

Llego el ventarrón y desalojo la telaraña de la ventana y la hizo caer a mi sepillo de dientes.

Quizás el viento que trajo la telaraña se llevo lonas, cuadernos, sombreros sobretodo sombreros y las coronas de los campesinos se revolvían en el aire provocando que por un momento nadie fuera rey de su reino.
Las piedras no se movían, tampoco los zapatos.
Los cartelones luchaban contra la pared y una nube de polvo tomo las calles,
Los que ya habían encontrado sus sombreros lo colocaron en su cara.
El viento estremecía las cuerdas de las guitarras de los farafaras.
Teñía los trajes blancos a color tierra.
Los trompetistas tapaban sus bocas metalicas
El viento se hizo más y más fuerte.
Quizá ya lo suficiente como para llevarse a la vecina y a su perro.
Cambio de lugar la tierra, la arenisca a lo fértil y fértil a la arenisca.
Las plantas se aferraron del suelo
Las hormigas que caminaban salieron volando y quien sabe como sentirá una hormiga cuando vuela Quizá callo en los ojos de algún campesino sin sombrero.
El viento se llevaba el agua salada del mar
la sal pasaba por las bocas
el viento se robo la humedad de los labios
Se llevo también el espacio en la garganta
provocando tos a los que gritaban
Cambio la hoja de la Biblia que leía el protestante en su caja
Y también apago la llama de la vela de muchas cenas románticas.
Metió polvo en los lugares hechos para ser familiares
Paso por las faldas de las mujeres deseadas y también por las nunca miradas.
Se enredo en el pelo de tanta gente, se agarraron los piojos Y otras plagas no corrieron con la misma suerte
Cantaron las serpientes y no supieron volar las palomas
Se estremeció el pelo de un caballo estático
Se divorciaron las abejas y se abrasaron las parejas,
Havia mucho polvo y todo polvo valioso regreso a ser polvo.
La gente confundida reaccionaba al viento
Que sacudía la telaraña en el sepillo de dientes

1 comentario:

Alicia* dijo...

Me gusta aqui.
Porq no descifro tu letra

XD !

Es un poco más fácil ... aún así nada como escuharte.